don gato
 

 vicente moreno

Don Vicente used this "Ensaladilla" to precede "Los Tres Infantes", a much longer tale. It is obviously connected to "The Ballad of Pirinedo", known in Spain as early as the 12th century.

 

La Ensaladilla

 

Estaba un rey en la ciudad de Almej.  Ese Rey mandaba esa ciudad que toda que se hacía fue mandaba por ese rey.  Ese rey tenía una casa de tres  pisos.  En esa casa tenía la reina y la hija del rey que era una princesa.

Tenían un muchacho que... no hay como compararlo aquí... así un poco más pequeñito que Hector.

Ese muchacho lo cogió la princesa, (que fue la hija del rey), para ella lo acompañaba y para hacer sus mandados.

El rey Abej se llamaba él.  El rey Abej llegó y se vino y le dice:

---Bueno hija mía la princesa: que es lo que pasa con Ud. y el muchacho?, (que el muchacho se llamaba Pirinedo), que ya tiene con Pirinedo como una mujer casado con su marido?

Entonces le dice él:

---No señora!  Yo estoy aquí por que la princesa me tiene para hacerle sus mandados, pero yo en cualquier momento me voy y no vuelvo más.

Entonces le dijo:

---Entonces mi papá no me quiere.  Con todo que tengo que hacer como hago yo estando solita aquí, yo mando Pirinedo que me ayude...

---Bueno, dejémonos así, pues.

El rey se fue a su casa, (porque el tenía una casa aparte de la casa de la princesa), allí tenía la casa de la reina, la madre de la princesa.  La princesa vivía separado ya sola aparte.

Pero resulta que la gente que vivían allí:

---¡Ay!, ¿porque anda esa princesa con ese muchacho...?

Y el otro decía:

---¿Porque se anda la princesa con ese muchacho...?

Hasta que ya el rey llegó de acuerdo con ese sentido a eso de la princesa con Pirinedo, el muchacho. Llegó el rey:

---Y Uds., ¿como están aquí?

Y ellos dándole jugando el uno con la otra; Pirinedo con la princesa.  Entonces ya:

---Bueno, yo vine a avisarles: tengo un viaje próximo a seguir a caminar y yo voy a ver si Uds. puedan cuidarme la casa aquí que no se van a perder porque sí se pierde algo, ¡ay de Uds.!  ¡Yo les quemo quemados!---dijo el rey.

Dice:

---No hay papacito.  Aquí no hay nada.  No hay de perder ni nada.

---No vengo aquí a la casa hace unos quince días.  Voy a una caminada como pa' afuera.

Entonces llegó, pues, a lo que el rey dijo: que se iba por quince días, llegó la princesa y le dice a Pirinedo:

---Ay, hombre Pirinedo, hoy dice mi papá que se va y no viene desde hace quince días.

Y ese se quedó callado.

Se fue el rey.  ¿Que hizo?, se fue, se bajo, y se fue. Se retiró a la casa dónde estaba la mujer y se escondió él allá, cosa que la mujer decía que

se había ido: y no lo veían en la ciudad.

Entonces que hizo?  Por la tarde se fue. LLegó allá la princesa con Pirinedo.  Le echó mano a peinarlo, a besarlo, y lo cogió y la abrasada. Entonces cuándo ya ellos estaban jugando a como ellos estaban ganosos de jugá': llegó y ¡pran! se metió en su cama.  Se acostaron.  Y que chalapa que

chalapa...aquí a eso y se quedaron dormidos todos dos. Cuándo se quedaron dormidos el rey llegó y se vino despacito, 'pacito que no se debió sentir sus pasos, pues.

Se quedó dormidos Pirinedo con la princesa.  Les abrasaban se quedaron besandose boca con boca como mujer con marido.  Entonces se vino el rey 'pacito, 'pacito hasta llegó dónde estaba durmiendo y llegó y estaban acostados en la cama bien abrasada y juntos.  Entonces dijo el rey:

 

---Sí mato a Pirinedo desde chico lo he querido

Y si mato a la princesa está mi reino perdido

Ya así que aquí les dejo mi espada atrás en medio de los dos

que lo hago como testigo

 

Y se fue. Y en ese momento iba bajando pues, en el castillo dónde estaba la princesa: cuándo sintió los pasos.  Ya había subido y venía bajandose pa' abajo a la vuelta.  ¿Que hizo la princesa?, cuándo:

 

---¡Pirinedo Pirinedo!, ¡m'hijo por díos!

¡Que mal sueño he tenido

¡Pues la cara de mi padre en el medio ha aparecido!

¡Ay!, se levanta Pirinedo tan blanco y acolorido. ¡Ehdh!

 

Salió corriendo como para irse bajando de allá, y en la mitad del castillo que ya el rey sintió los pasos, se subió para ir para encima. En todo

la mitad, pues, del castillo que era de tres pisos, ¿no?  En el medio se encontraron allí cara con cara. Entonces le dice el rey a Pirinedo:

 

---¿De dónde vienes Pirinedo tan blanco y acolorido?

---¡Ay!, vengo a coger las rosas del más alto del castillo

---¡No!, ¡Miente, miente, Pirinedo, con la princesa has dormido!

---¡Ay!, y si he dormido con ella, ¿que delito he comitido?,

Porque ella será mi esposa, y yo seré su marido.



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